Cocinar sin horno en los días de más calor

Ilustración de un paisaje

Encender el horno en un día de mucho calor convierte la cocina en la habitación más calurosa de toda la casa durante horas, algo que se nota especialmente cuando las ventanas están cerradas para mantener el resto de la vivienda fresco.

Alternativas frescas para cocinar

La plancha o la sartén permiten preparar verduras, pescado o carne en mucho menos tiempo del que necesita el horno, generando además mucho menos calor adicional en el ambiente de la cocina durante la preparación.

Las ensaladas completas, con legumbres, cereales cocidos con antelación o huevo, ofrecen comidas satisfactorias sin necesidad de encender ningún fogón en el momento, aprovechando ingredientes que ya estaban preparados de días anteriores en la nevera.

Cocinar por la mañana temprano, cuando todavía no hace tanto calor, y dejar la comida lista en la nevera para el resto del día, es otra forma de evitar el calor de la cocina justo en las horas centrales de la jornada.

El microondas, aunque a veces se subestima, resulta muy útil para recalentar o incluso cocinar ciertos platos sin generar el calor que produce un horno tradicional encendido durante un rato largo en pleno verano.

Con estos pequeños cambios en la forma de cocinar durante los días más calurosos, la cocina se mantiene mucho más fresca y agradable, sin renunciar por ello a comidas variadas y bien preparadas para toda la familia.

Preparar de una sola vez cantidades algo mayores de estas recetas frías o rápidas permite además tener comida lista para más de un día, reduciendo el número de veces que hay que ponerse a cocinar durante la semana más calurosa.

La barbacoa o la plancha en el exterior, cuando se dispone de terraza o jardín, traslada además todo el calor de la cocción fuera de la vivienda, dejando el interior de la casa mucho más fresco durante toda la tarde.