Elegir plantas para el jardín y la terraza que resisten bien la sequía

Ilustración de un paisaje

No todas las plantas necesitan la misma cantidad de agua para mantenerse sanas y bonitas. Algunas especies están mejor preparadas para pasar varios días sin riego, lo que las convierte en una opción muy práctica tanto para el jardín como para las macetas de la terraza.

Plantas pensadas para el clima seco

Las plantas de hoja gruesa o carnosa, como muchas suculentas, almacenan agua en sus propios tejidos y pueden pasar largos periodos sin riego sin que se noten apenas cambios en su aspecto habitual.

Las plantas aromáticas mediterráneas, como el romero, la lavanda o el tomillo, están acostumbradas de forma natural a suelos secos y a periodos sin lluvia, por lo que se adaptan especialmente bien a jardines y terrazas con poco riego disponible.

Un sustrato que drene bien, mezclado con un poco de arena o grava, ayuda a estas plantas a desarrollar raíces más resistentes, capaces de aprovechar mejor el agua disponible cuando por fin llega el riego programado.

Agrupar en una misma zona las plantas con necesidades de agua parecidas facilita mucho el cuidado del conjunto, evitando regar en exceso las que necesitan poco solo porque están al lado de otras más exigentes en la misma zona.

Con una selección pensada desde el principio, el jardín o la terraza pueden mantenerse verdes y cuidados durante todo el año, incluso en los periodos más secos, sin que el riego se convierta en una tarea constante y complicada.

Añadir una capa de mantillo alrededor de las plantas ayuda además a que la tierra conserve la humedad durante más tiempo tras cada riego, reduciendo todavía más la frecuencia con la que hay que volver a regar el conjunto.

Sustituir parte del césped tradicional por cubiertas vegetales más resistentes a la sequía, como ciertas variedades rastreras, reduce todavía más la cantidad de agua necesaria para mantener el jardín con buen aspecto durante todo el verano.